El Toque que Purifica

?Señor, si quieres, puedes limpiarme?.
Como el leproso del Evangelio, hoy acudimos a Ti
reconociendo nuestra fragilidad y nuestros pecados.

Te damos gracias por extender Tu mano
y tocar nuestras vidas.

Que Tu gracia sanadora restaure
lo que está marchito en nuestras almas,
y que nos impulse a compartir la Buena Nueva
de Tu misericordia
con todos aquellos que encontremos en este día.


Amén.