Discipulado Auténtico

Señor Jesús, nos llamas a seguirte
con corazones sinceros, sin hipocresía ni orgullo.

Ayúdanos a vivir como Tus discípulos,
practicando lo que predicamos y sirviendo
a otros con genuino amor.

Elimina de nuestros corazones el deseo
de reconocimiento o de alabanza,
y llénanos de devoción humilde a Tu Evangelio.

Que nuestras palabras y acciones reflejen
Tus enseñanzas,
atrayendo a otros a experimentar Tu misericordia y verdad.

Concédenos valor para ser testigos fieles
en un mundo que necesita Tu luz.


Amén.